Artículo 21. Los ingresos percibidos por operaciones financieras referidas a un subyacente que no
cotice en un mercado reconocido de acuerdo a lo establecido en el artículo 16-C del Código Fiscal de la
Federación, incluyendo las cantidades iniciales que se perciban, se acumularán en el momento en que
sean exigibles o cuando se ejerza la opción, lo que suceda primero. Las cantidades erogadas
relacionadas directamente con dicha operación, sólo podrán ser deducidas al conocerse el resultado neto
de la operación al momento de su liquidación o vencimiento, independientemente de que no se ejerzan
los derechos u obligaciones consignados en los contratos realizados para los efectos de este tipo de
operaciones.
En el momento de la liquidación o del vencimiento de cada operación, se deberán deducir las
erogaciones autorizadas en esta Ley a que se refiere el párrafo anterior y determinar la ganancia
acumulable o la pérdida deducible, según se trate, independientemente del momento de acumulación del
ingreso a que se refiere el citado párrafo. Cuando las cantidades erogadas sean superiores a los ingresos
percibidos, en términos del párrafo anterior, el resultado será la pérdida deducible. El resultado de restar
a los ingresos percibidos las erogaciones en términos del párrafo anterior, será la ganancia acumulable.
Las personas morales que obtengan pérdida en términos del párrafo anterior y sean partes
relacionadas de la persona que obtuvo la ganancia en la misma operación, sólo podrán deducir dicha
pérdida hasta por un monto que no exceda de las ganancias que, en su caso, obtenga el mismo
contribuyente que obtuvo la pérdida, en otras operaciones financieras derivadas cuyo subyacente no
cotice en un mercado reconocido, obtenidas en el mismo ejercicio o en los cinco ejercicios siguientes. La
parte de la pérdida que no se deduzca en un ejercicio, se actualizará por el periodo comprendido desde
el último mes del ejercicio en el que ocurrió y hasta el último mes del ejercicio inmediato anterior al
ejercicio en el que se deducirá. La parte de la pérdida actualizada que no se hubiera deducido en el
ejercicio de que se trate, se actualizará por el periodo comprendido desde el mes en el que se actualizó
por última vez y hasta el último mes del ejercicio inmediato anterior a aquél en el que se deducirá.
Cuando el contribuyente no deduzca en un ejercicio la pérdida a que se refiere este artículo, pudiendo
haberlo hecho conforme a lo dispuesto en este artículo, perderá el derecho a hacerlo en ejercicios
posteriores, hasta por la cantidad en la que pudo haberlo efectuado.
Las personas físicas que obtengan pérdidas en operaciones financieras derivadas cuyo subyacente
no cotice en un mercado reconocido, estarán a lo dispuesto en el último párrafo del artículo 146 de esta
Ley.