Artículo 33.- Las personas morales tienen su domicilio en el lugar donde se halle establecida su
administración.
Las que tengan su administración fuera del Distrito Federal pero que ejecuten actos jurídicos dentro
de su circunscripción, se considerarán domiciliadas en este lugar, en cuanto a todo lo que a esos actos
se refiera.
Las sucursales que operen en lugares distintos de donde radica la casa matriz, tendrán su domicilio
en esos lugares para el cumplimiento de las obligaciones contraídas por las mismas sucursales.